Antes de conseguir mi empleo como despachador de vuelos, tuve la oportunidad de desarrollarme profesionalmente en diferentes ámbitos del sector aeronáutico, concretamente trabajando en varios aeropuertos. Trabajos tremendamente interesantes, donde aprendes un montón de cosas y consigues formarte una idea bastante clara de cómo funcionan las cosas en él.
Trabajé como agente de pasaje, coordinador de embarques en el centro de control (CAP) de uno de los principales Hub de la ya desaparecida Spanair. Más tarde, ya en EEUU, comencé a trabajar como Oficial de Operaciones para una aerolínea internacional. Mi experiencia con ellos fue muy buena ( a parte de los madrugones, las noches sin dormir, muchas horas de turno y mal pagado, etc).
A lo largo de mi trayectoria profesional me han ocurrido muchas anécdotas. Ésta es una de ellas. Espero que os guste.
Una de esas noches que a uno no le apetece nada más que estar en casa con un chocolate caliente y tus babuchas preferidas puestas, estaba yo esperando recibir mi avión. un Boeing 737-700. Venía completo y se iba completo. Así que me tocaba meter prisa a todo el mundo, porque teníamos una escala de 55 min. Había salido de la oficina con apenas 10 minutos de adelanto sobre la hora prevista de llegada. Normalmente, aunque el aeropuerto donde trabajaba era grande, sería más que tiempo de sobra.
La hora estimada de llegada era, si mal no recuerdo, a las 00:40 hora local, con lo que en el aeropuerto estábamos el torrero (controlador de torre) el de las maletas y yo… Pasaron 10 min, 11, 12… este avión no llega… Llame a mi compañero para preguntarle si el avión había llamado, pero Edwin me dijo que no sabía nada pero que escribiría un ACARS(1) al avión a preguntar cuál era el motivo del retraso.
El Manual General de Operaciones de la compañía decía que si no tienes contacto positivo por más de 15 minutos con tu avión debes comenzar el proceso de comprobaciones y dar la alarma. Yo no era despachador de esa aerolínea pero me lo tomaba también como norma. Llegados esos 15 minutos ya empecé a preocuparme y a hacer llamadas de teléfono. Llame a control de tráfico aéreo de la zona, llame a la oficina del FIR (Flight Information Region).
Tarde 6 minutos en enterarme de que mi avión se había desviado al aeropuerto alternativo por una emergencia médica y que había una persona en estado reservado.
De repente se me hizo un nudo en el estómago y un montón de preguntas se empezaron a agolpar en mi mente, yo creo que se atropellaban unas a otras. ¿Que habrá pasado? ¿habrá sido grave? ha debido de ser porque sino no se hubiesen desviado, pero ¿y qué va a pasar con esa persona? Tengo que llamar a inmigración para dejarles saber que mi vuelo se ha desviado, y a mi jefe, y tengo que coordinar con el centro de control el plan de vuelo de recuperación y avisar a los de pasaje para que sepan lo que pasa y llamar a la torre para explicarles que el vuelo que esperan de XXX no va a llegar en hora para que no empiecen a llamar preguntando. Tengo que llamar al aeropuerto alternativo para coordinar combustible y servicios necesarios para el avión.
Me volví a la oficina y empecé el trabajo, junto con el jefe de turno, de coordinar todo aquella maniobra. Sabíamos positivamente que era muy difícil que el avión estuviese menos de 2 horas en el aeropuerto alternativo, lo habíamos hecho otras veces, pero aquí teníamos que contar con la persona enferma. ¿Se pondría bien? ¿podría llegar junto con el resto del pasaje? En esto llegan los de inmigración, y empiezan a preguntar sobre quién es la persona enferma, número de pasaporte, bla bla bla y cosas que si os las dijese tendría que mataros… :P.
Llamamos al hospital donde la trasladaron para saber su estado y nos dispusimos a llamar a los familiares para comunicarles la noticia. Resulta que los familiares ya habían llegado al aeropuerto, aunque nunca sabré quién les llamo o cómo se enteraron.
Ahora era cuestión de sacar el vuelo. Ya habían pasado 3 horas desde la noticia. teníamos a 124 pasajeros enfadados porque su vuelo se había retrasado y no les importaba mucho la causa. Subí a ver cómo estaban los ánimos. Jamas agradeceré lo suficiente haber dejado de tener trato con los pasajeros. Por mucha paciencia que el cielo te de, siempre es poca.
Mis compañeros estaban atrincherados, detrás del mostrador con dos policías a cada lado, porque la situación se había puesto “ligeramente” tensa. Yo intentaba explicar a los pasajeros que el desvío había sido por cuestiones médicas. No entiendo como en esta sociedad hemos llegado a perder tantísimo el norte que este tipo de cosas nos dan igual. A tí te tendría que pasar la próximas vez, pensé para mis adentros mientras tragaba saliva por no soltar ninguna burrada.
Volví a la oficina, y ya iban para 4 horas. Sin noticias de nada. Le dije a mi jefe que había que aligerar porque a las 5 horas las autoridades del país nos obligaban a bajar a todo el mundo y pasar aduanas e inmigración en el aeropuerto alternativo. Pero ahora resulta que no llegaban los faxes a la oficina de la compañía encargada de llevar el plan de vuelo a las manos de los pilotos. Y estos ya estaban pensando en hablar con los despachadores para ver la posibilidad de cancelarlo allí mismo y buscar otras soluciones.
Yo pensaba que cada segundo que perdíamos era valioso porque de verdad que…. pum! cinco horas. Todos abajo, pasar inmigración y aduanas.Expresión técnica que me gusta usar mucho “ya se lio parda”… Dos horas o 3 más de retraso…
Al final ese día trabajé 14 horas, y fueron muy intensas todas ellas. Siento mucho que la persona aquella se pusiese enferma, y siento que las cosas pasasen como pasaron, pero al final, esa es la vida en el aeropuerto.
(1) ACARS o Aircraft Communications Addressing and Reporting System, es un sistema escrito que utiliza la señal de VHF para enviar y recibir mensajes “de texto” entre el avión y cualquier estación en tierra que cuente con ese sistema.
Saludos,
JC
